Alejandro Ferri

mayo 13, 2010

Kapuscinski: un maestro para los periodistas polacos

El II Seminario Internacional Ryszard Kapuscinski volvía a ser el protagonista el día 6 de mayo, con la conferencia “La impronta de Kapuscinski en el actual periodismo polaco”, en la que intervinieron Malgorzata Kolankowska, hispanista, periodista y profesora de la WSF, y Jedrzej Morawiecki, reportero y profesor de periodismo de la Universidad de Wroclaw.

Malgorzata mostró a los alumnos clásicos periodistas especializados en reportajes de Polonia. Describió cada tipo de reportajes que realizaban, ya que unos utilizaban un carácter literario, otros los mezclan con el humor… cada uno desarrolla un estilo diferente. La profesora también explicó todo acerca las etapas del reporterismo en su país, donde en un principio, tras la II Guerra Mundial se trataban temas relacionados con el Holocausto, y que tras esta etapa los reporteros confeccionaban muchas crónicas sobre sus viajes. Estos últimos eran reporteros que nacieron durante la guerra, lo cual les marcó, y uno de estos es el propio Kapuscinski. Precisamente el periodista polaco sobre el que trata el seminario creó una corriente de trabajo dentro del diario Gazeta Wyborcza, diferente al que desarrollaba Hanna Krall, otra gran periodista de la revista. “Kapuscinski expuso sus ideas en “Encuentro con el otro”, donde dice que hay que tratar al otro con seriedad, y que es muy importante el diálogo y la responsabilidad, sobre todo la responsabilidad”, afirma Kolankowska.

Tras esto recordó ese diario, en el cual se podía escribir la verdad, ya que los otros medios eran censurados.

Kolankowska hizo mención a periodistas que siguieron la corriente periodística creada por Kapuscinski (más literaria que la de Krall, que escribía la información tal y como la concebía), a la que pertenece, por ejemplo, Jagielski. Wojciech Jagielski fue un reportero de guerra que consideraba a Kapuscinski como su maestro, ya que gracias a él “aprendió a ver el mundo de forma distinta a la de los demás”, afirmó la profesora. Jagielski viajó por África y Asia y mostraba las imágenes que veía a los polacos. La profesora también recordó a Beata Pawlak quien entró en contacto con terroristas islámicos durante la guerra civil de Argelia y que “quería transmitir a los polacos como era el mundo de los musulames”, afirma Kolankowska. Paradójicamente, la reportera murió en los atentados de Bali de 2002. Otro de los recordados fue Wlodzimierz Nowak, que siguió una de las máximas de Kapuscinski: “escribe sobre los que sufran pero haz sufrir al lector”. También mencionó a Maruisz Szczygiel, que es quien dirige en la actualidad la sección de reportajes en la Gazeta Wyborcza, y que ha heredado de Kapuscinski la preocupación por la calidad del texto y la importancia del tema.

Para finalizar la conferencia, Kolankowska recordó la pasión de Kapuscinski por los adjetivos. “Era un escritor que utilizaba muchos adjetivos, demasiados según algunos. Muchas veces iban a corregirle los textos pero se daban cuenta de que todos esos adjetivos eran necesarios para entender mejor la realidad”.

A continuación hizo acto de aparición Morawiecki, quien no conocía a Kapuscinski ni su papel como periodista de antes de los noventa, cuando fue un intermediario entre el discurso polaco y el discurso mundial. Por ello, se dedicó a hablar de la obra del periodista polaco.

Morawiecki, quien hizo su exposición en polaco, utilizando a la anterior participante como intérprete, dividió su conferencia en tres partes. En la primera de ella trató los problemas a la hora de hablar de Kapuscinski. Así, el reportero polaco agradece a los textos de Kapuscinski que gracias a ellos partió su visión sobre Rusia. Parte de ese reportaje es “El imperio”. Así, a los reporteros en Polonia se les dice que hay que escribir como Kapuscinski, por lo que todos se dedican a leer su obra, esta fue la segunda parte de su exposición. Para terminar expuso el modelo de Kapuscinski y el mundo real, en el cual denuncia una visión muy sesgada en “el imperio” sobre Rusia. Rusia. Morawiecki viajó entonces a Rusia, y relató su experiencia: “comparé mis apuntes con los de Kapuscinski y dividí en capítulos Rusia es violencia, en Rusia la policía pega…”. El reportero también narró una historia de un policía que aparecía en la prensa en la que éste pegaba a una anciana. Tras esto, criticó que Kapuscinski no contrasta su libro, por lo que cuenta “medias verdades”. Así, Morawiecki dice que el periodista polaco “era un encantador y convertía al reportaje en un cuento de hadas mediático”, por lo que concluyó que “Kapuscinski hiperboliza la realidad”. Como más tarde dijo “el problema de Kapuscinski es el discurso de su obra, ya que era como un hechicero del reportaje, pero ¿debería hechizar un reportaje?”. A pesar de, para Morawiecki, estas debilidades, Kapuscinski sigue siendo un gran maestro.

Anuncios

Dejar un comentario »

Aún no hay comentarios.

RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: